Abrimos la factura pieza por pieza.
El resultado es simple: pagas cada mes, pero no siempre sabes qué parte corresponde a tu consumo real y qué parte conviene revisar.
Potencia: la parte fija que puede no estar ajustada a tu vivienda.
Consumo: lo que utilizas según hábitos, horarios y temporada.
Servicios: conceptos añadidos que a veces pasan desapercibidos.
Condiciones: contratos que pudieron tener sentido, pero quizá ya no encajan.